Última saga actualizada 20/12/2017

Saga Fernando de Rojas de Luis García Jambrina

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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson

Sinopsis:

«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.»
Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Opinión:

Siempre hemos vivido en el castillo, es un libro sobre el que existen opiniones de lo más dispares. Muchos lectores lo catalogan como obra maestra, mientras que otros por el contrario, no logran encontrarle la gracia ni el misterio.
Yo no me voy a posicionar en ninguno de los dos extremos, pero sí creo que es una novela que recomendaría, bastante curiosa, y en la que el lector toma partido, creando una historia paralela que es probable que al final diste mucho de la realidad...

La elección del narrador...
Lo primero que llama la atención es que Shirley Jackson utiliza un narrador en primera persona para hacernos llegar la historia.
La elegida va a ser Mary Katherine Blackwood, o Merricat como se la conoce coloquialmente. Ella va a ser el arma empleada para acercarnos a unos sucesos que ocurrieron seis años atrás.

Sabemos por la sinopsis lo que sucedió o más exactamente, parte de lo que ocurrió.
También conocemos que solo tres personas sobrevivieron, pero hay algo que se nos escapa al comienzo ¿quién fue realmente la mano ejecutora? y ese detalle, que en un principio parece sin importancia, va a dar mucho juego, porque nos llevará a analizar detenidamente cada una de las actuaciones de los personajes.
La narración parece apuntar, en concreto, hacia uno de ellos, pero en cambio nuestro pensamiento vuela sin querer hacia otro...

Merricat es un personaje que me desconcertó desde el comienzo.
Sabemos por la sinopsis que tiene 18 años, pero su forma de narrar y de actuar, parecen no corresponder con esa edad.
Es como si ella se hubiese quedado anclada seis años atrás, ya que su comportamiento parece más acorde al de una niña de doce años.
Constance, la hermana mayor aparece al comienzo como su protectora, pero según avance el relato empezarán a surgir también dudas alrededor de ella y sobre quién protege a quién.

No me canso de repetir el riesgo que existe, al fiarnos de un narrador en primera persona y creo que aquí tenéis un claro ejemplo.
Es cierto que un narrador en primera persona gusta a los lectores, crea una especie de lazo con nosotros, pero también debemos ser conscientes de que puede llegar a engañarnos. En este caso hay que aplaudir la elección, porque no podía haber sido mejor...
¿Merricat es ingenua, infantil, fantasiosa o manipuladora? ¿Nos ofrece un relato real o por el contrario, se esconde algo retorcido en sus palabras?
El caso es, que los lectores nos enfrentamos a un gran dilema... interpretar los datos, y justo ahí llega el problema...

Analizando el problema... 
Esperamos más de la narración, nos la pintan como terror gótico y nosotros dejamos volar nuestra fantasiosa imaginación.
Buscamos un terror semejante al que encontramos en Otra vuelta de tuerca de Henry James; algún indicio fantástico en esa atmósfera densa y sobria que se va dibujando ante nosotros, en una gama completa de grises.
Esperamos encontrar seres fantasmales, y en cambio lo que encontramos es algo normal y corriente, elementos frecuentes a nuestro alrededor: Maldad, crueldad, rencor, odio, egoísmo, envidia, y eso aunque no lo identifiquemos fácilmente, es terror al fin y al cabo, aunque de otro tipo.
Es cierto que aparecen pequeñas referencias a la magia protectora, a las supersticiones, pero simplemente, generadores de intriga empleados para despistar al lector del tema real.

¿Por dónde nos llega la intriga?
La intriga nos va a llegar desde varias fuentes.
Una de esas fuentes será el anciano tío Julián, que cumple con un papel importante, ya que irá aportándonos datos que recupera de entre su montón de anotaciones.
Una visión de como fue ese último día que compartieron la familia Blackwood al completo.

Sobre Constance y Merricat ya he hecho algunos apuntes breves, pero he obviado mencionar esperando este momento, que son dos personajes que aportarán suspense debido a su extraño y enfermizo comportamiento. Elementos que nos introducen en una atmósfera opresiva, de aislamiento, y que nos hará dudar de todo cuanto leemos.
En este punto, también podríamos hablar sobre la actitud, para nosotros extraña, de la gente del pueblo y por supuesto, de ese primo Charles que aparece casi a la mitad de la obra.
Como diría Karl Max, y haciendo referencia a ese comportamiento raro del pueblo...
 "Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado"

Y por último las elipsis. Esos silencios con los que se rellenan algunas de las escenas, esas sonrisas que se intercambian entre ellos y que contribuyen manteniendo la intriga hasta el punto final.

Shirley Jackson, es considerada como una de las pioneras del terror moderno, ya que muchos autores, entre ellos Stephen King, se inspiraron en sus obras.
Esta obra, la última que publicó en 1962, es una especie de tela de araña. Desde el comienzo tenemos todos los datos, pero queremos ir un paso más allá, encontrar alguna nota discordante que demuestre que no es real lo que se nos está contando. De esa forma nos acercamos al límite, y quedamos atrapados en la tela de araña, para descubrir que hemos sido engañados. Una búsqueda falsa de la realidad nos ha hecho perder la partida.

Shirley nos ofrece una voz narrativa potente, prescindiendo de monstruos terroríficos. Nos muestra al ser humano en todas sus facetas, adornado con un amplio abanico de emociones... y eso haciendo una lectura analítica da mucho, mucho miedo...


miércoles, 6 de diciembre de 2017

La caricia de la bestia de Cristina C. Pombo

Sinopsis:

En un bosque solitario, dos adolescentes son brutalmente atacados por un ser de una fuerza sobrenatural. En su declaración, ambos sostienen que el agresor es un zombi.
La inspectora Laura Tébar es encargada de la investigación. Se trata de una profesional de 55 años, brillante, solitaria  y con un carácter temible forjado en un pasado lleno de errores imposibles de remediar. Se la respeta y se la teme a partes iguales. Con Tébar, y a su pesar, comienza a trabajar el subinspector Merino, un joven tan inexperto como intuitivo y motivado.
Los dos no pueden ser más opuestos y no tardan en chocar. A través de la novela, el lector asistirá a un auténtico tour de force entre ambos personajes, que pasarán lo suyo antes de permitirse el mínimo respeto mutuo que les permita colaborar y enfrentarse a unos seres tan misteriosos como violentos, que atacan desde lo más profundo del bosque, parecen invulnerables y desaparecen sin dejar rastro. Cristina C. Pombo trama una intriga originalísima que supone una vuelta de tuerca en el thriller contemporáneo, un género en que parecía que todo estaba inventado y al que, sin embargo, le faltaba traspasar una última frontera que, literalmente, está en el más allá.

Opinión:

Creo que nos encontramos ante una de esas novelas, cuya sinopsis puede actuar como arma de doble filo.
A muchos de vosotros no os atraerá el hecho de encontrar en ella, la palabra zombi, y directamente obviaréis esta lectura, pero en cambio, para otros tipos de lectores, ese término puede ser un buen gancho y despertar la curiosidad lectora.
Por lo tanto, creo que este comentario debería ir dirigido especialmente a ese primer grupo, en el cual me incluyo, que huyen del género de casquería. Os ánimo por tanto a continuar con esta reseña, ya que estoy segura de que al final os va a convencer.

Cuando leemos o escuchamos la palabra zombi, nuestros pensamientos vuelan sin querer, a esas escenas, un tanto gore, que proliferan últimamente en series de televisión, cómics y/o novelas.
Esas hipnotizantes historias, nos transportan a un futuro cercano, a un escenario apocalíptico, donde los humanos somos diezmados por un virus o bacteria, que convierte a la mayoría de la raza humana, en esos seres, de fuerza sobrenatural y actitud extremadamente violenta, que buscan de forma incesante "alimento humano", y digo alimento humano entre comillas, haciendo un pequeño juego de palabras, no porque su alimentación se base en la tan alabada dieta mediterránea, sino más bien, porque nosotros somos su principal fuente de alimentación...
Y sobre esta premisa, vemos como las historias avanzan, muchas veces sin sentido, mientras que los pocos supervivientes convertidos en una raza en peligro de extinción, se resisten a formar parte del plato principal.

El resumen editorial, como podéis comprobar no puede ser más jugoso, aunque hablando de zombis como detonante de la narración, sería más apropiado sustituir esa palabra por sugerente o intrigante

Nuestra cerebro se activa y empieza a barajar suposiciones.
La primera pista sobre el desarrollo lo encontramos en que en la página de la editorial, se cataloga el libro como novela negra, por lo tanto ya sabemos que nos vamos a enfrentar a una lectura poco corriente y con un argumento inusual.
La segunda es que la trama se sitúa en España, concretamente en Grazalema, en la sierra de Cádiz, y amigos lectores, siendo realistas y esto lo digo en "petit comité",  esas cosas de zombis, no pasan aquí en España. Aquí tenemos fantasmas, almas en pena, pícaros y mucho sinvergüenza, pero zombis, lo que se dice zombis, va a ser que no. Por lo tanto debemos anteponer la razón y recordar dos refranes, que de eso si vamos sobrados por estos lares, "No es oro todo lo que reluce" y "Las apariencias engañan".

Aclarado esto y retomando el hilo, el relato nos lleva hasta Andalucia, y lógicamente tanto los protagonistas principales como los lectores, vamos a intentar encontrar el sentido lógico a esa situación que se narra al inicio y que nos deja, prácticamente sin aliento.

El terror o la angustia que nos atrapa desde las primera páginas, va a dar paso a un thriller con una investigación de fondo, dividiendo el argumento en cuatro partes, con un total de 88 capítulos muy breves, a lo largo de los cuales, os avanzo, que la intriga irá en aumento.
La racionalidad como he dicho intentará imponerse sobre los indicios, y poco a poco sobre hipótesis, se configurará un argumento original pero sobre todo bien urdido.
Y es que, todos los hilos están bien atados, en ningún momento se dejan detalles en manos del azar, y eso es algo muy bueno para un libro y para sus lectores.

Los giros argumentales se convierten también en elementos fijos en esta historia, manejados con acierto.
La autora, juega con nosotros y mayormente con la sorpresa, hasta tal punto, que en algún momento me dejó literalmente con la boca abierta.

La relación entre los dos protagonistas es otro de los puntos fuertes. Una relación, que al comienzo se nos presenta bastante tensa.
Ambos personajes son de fuerte carácter y no acostumbran a ceder, dando juego para que Cristina C. Pombo, configure una serie de diálogos y actuaciones bastante intensas.

"—Vale, vamos a ver—retoma Tébar, volviendo a su hieratismo—, si tú me dijeras que vienes de pescar y acabas de ver, con tus propios ojos y sin lugar a dudas, a un ser en medio del agua, con una potente y brillante cola de pez, unida de forma indisoluble a un tronco de mujer, y que nadaba y se zambullía dejando claro, por los tiempos de inmersión, que el agua era su medio natural, y yo te dijera que eso se llama sirena, ¿quién está loco? ¿El que afirma ver un ser que no existe o el que da la denominación correspondiente?
Cons la mira unos segundos.
—Y entre una persona que intenta buscar una explicación racional a una realidad y otra que, como no entiende dicha realidad, se limita a negarla, ¿quién es el loco?—pregunta él."

Nos ofrece un dúo que al principio se repele y atrae a partes iguales, pero que están destinados a entenderse.
Se supone que el lector ante algunas situaciones debe posicionarse a favor de uno u otro, es a lo que nos tienen acostumbrados la mayoría de autores, al igual que es inevitable que en el lector se despierte un mayor afecto por alguno de ellos; pero en esta historia nos va a resultar imposible elegir.
Yo, al comienzo, no sabía por cual de ellos sentirme más atraída, los dos son de fuerte personalidad, pero también sufren una interesante evolución. Al final terminas adoptando a ambos, adorándolos por igual.

Pero hay otro detalle que no debo olvidarme de mencionar, antes de terminar, y que hace referencia a esa evolución de los personajes que he mencionado en el párrafo anterior.
La autora a pesar de que la investigación no se detiene en ningún momento, dedica un tiempo a cada personaje.
Hay espacio para las relaciones personales, para su pasado, lo que viene a complementar el perfil que ya nos hemos podido crear de ellos y además de entretener, nos distrae del asunto principal.
Los personajes poco a poco van humanizándose ante nuestros ojos, volviéndose reales.
Entramos en contacto íntimamente con la Inspectora Laura Tébar, con una mujer que pasados los cincuenta sigue sintiéndose muy viva, activa y sobre todo válida, pero que siente como tiene que demostrarlo día a día.
El subinspector Merino, llamado Cons, es su complemento ideal aunque le cuesta reconocerlo.
Un chico más joven, con instinto y que no duda en arriesgarse a la menor ocasión.
Ambos personajes tienen algo en común, y es que Merino, a pesar de su aspecto juvenil, también quiere demostrar que es un buen policía, por ese motivo vamos a ser testigos de como intentan robarse el protagonismo a la menor oportunidad.

Y poco más me queda por decir, salvo desearos ¡bon appétit! y tranquilidad a la hora de degustarla...
Supongo que esto último habrá sonado un poco macabro, pero tratándose de muertos vivientes, es lo que hay...



lunes, 20 de noviembre de 2017

Escrito en el agua de Paula Hawkins

Sinopsis:

Tras cautivar a veinte millones de lectores en todo el mundo con La chica del tren, Paula Hawkins vuelve con una apasionante novela sobre las historias que nos contamos al recordar nuestro pasado y su poder para destruirnos.
Pocos días antes de morir, Nel Abbott estuvo llamando a su hermana, pero Jules no cogió el teléfono, ignoró sus súplicas de ayuda. Ahora Nel está muerta. Dicen que saltó al río. Y Jules se ve arrastrada al pequeño pueblo de los veranos de su infancia, un lugar del que creía haber escapado, para cuidar de la adolescente que su hermana deja atrás. Pero Jules tiene miedo. Mucho miedo. Miedo al agua, miedo de sus recuerdos enterrados largo tiempo atrás, y miedo, sobre todo, de su certeza de que Nel nunca habría saltado…
No te fíes nunca de una superficie en calma, no sabes lo que puede haber debajo.

Opinión:

Reflexiones lectoras...
Hasta hace muy poco, dentro del género del thriller o suspense, teníamos un subgénero muy amplio, el de thriller psicológico, que abarcaba todas esas novelas que generaban una respuesta emocional en el lector.
Historias con tramas elaboradas y personajes que dejaban huella. Novelas negras, que se caracterizaban por la ausencia de detectives y donde los protagonistas, gente de lo más corriente, intentaban resolver un misterio rozando casi la obsesión, por ejemplo, James Stewart en la famosa película de Hitchcock, La ventana indiscreta.
Ahora, dentro del thriller psicológico, se ha abierto una nueva categoría, una pequeña división dependiendo de quién protagoniza la historia.

Esas novelas que se caracterizaban por un argumento que giraba alrededor del estado emocional de uno o varios personajes; ofreciéndonos distintos puntos de vista; versiones contradictorias que nos hacían dudar y que mantenían el suspense hasta casi el final, gracias a los constantes giros argumentales; han pasado a denominarse, si el protagonista es femeninodomestic noir.
No os confundáis, no hablamos de nada nuevo, tan solo de una división dentro de la categoría de thriller psicológico; una evolución para mi gusto negativa, que hace distinciones dependiendo de quién investiga.
Unas novelas que dicen tener como lectores mayoritarios a mujeres, porque nos identificamos con las protagonistas... (Comentario sorprendente, leído en una revista cultural...)
Para este nuevo subgénero, con el que nos sentimos tan identificadas, dicho esto con sarcasmo, casi siempre se elige a mujeres, con demasiadas cargas a sus espaldas, complejos, inseguridades y una larga lista de adicciones.
Os pongo ejemplos, La chica del tren, La mujer del camarote 10, ya reseñadas aquí, o ésta misma.

Pero hablemos sobre esta historia catalogada dentro del subgénero, para mí polémico, de domestic noir.

Escrito en el agua 
Quizás la nota más característica de esta novela, es que el argumento gira una y otra vez sobre sí mismo, intentando despistar al lector, llegando al punto de que en ocasiones parece despistar incluso a la propia autora.
Supongo que por mi introducción ya sabréis que no me he quedado muy conforme con esta historia. Podría poneros aquí, directamente la imagen de la puntuación, pero ya sabéis que me gusta intentar razonar tanto lo positivo como lo negativo en todo lo que leo.

Más no siempre es mejor...
Esta es la segunda novela de Paula Hawkins.
La primera ya la he mencionado, la archiconocida, Chica del tren, y en su momento me pareció una obra original que llegué a calificar como recomendable, porque a pesar de tener algún que otro altibajo, para ser la ópera prima de una joven autora, se dejaba leer bastante bien.
Pero ahora nos presenta una segunda historia, con los mismos ingredientes que ya vimos en su anterior libro, sumados a un batiburrillo de elementos mezclados, que para mí, han sido imposibles de digerir.
Me gusta que los autores innoven, que no repitan una y otra vez lo mismo en sus obras. Paula Hawkins lo intenta, pero muere en el intento...
Crea un buen argumento, incluso se arriesga a repetir la misma estructura que ya vimos en su anterior obra, donde cada personaje tenía su propio hilo argumentativo. Los personajes se iban sucediendo y con su relato hacían avanzar la trama...
Y os preguntaréis, ¿qué hay de malo en ello? Pues hasta aquí nada, pero la autora intenta reformar la estructura ya conocida, añadiendo nuevas piezas, para mi gusto demasiadas, y falla estrepitosamente al no poder manejarlas todas con coherencia.
Pero profundicemos en esos detalles...

En esta novela nos enfrentamos a varios tipos de personajes...
Los que cuentan con mayor protagonismo en la historia, ofreciéndonos un relato en primera persona, y los secundarios, que lo harán a través de un narrador en tercera.
¿Qué nos aporta esto, además de distinguir quién tendrá un mayor peso en la trama? pues la verdad, muy poco.
Sabemos que las narraciones en primera persona, nos mostrarán su interpretación de los hechos. Irán construyendo para nosotros al personaje de Nel Abbott, pero ¡cuidado! siempre según su opinión, y veremos como esa imagen difiere de un personaje a otro.
Las narraciones de los protagonistas, serán muy introspectivas, mezclando una parte bastante extensa de pensamientos con la investigación y sus avances.
Por lo tanto, ya conocemos dos tipos de personajes, pero hay otro más, el que corresponde a Nel Abbot, la fallecida sobre la que gira la historia.
Este personaje también cuenta con un hilo propio, pero esta vez nos hará llegar los datos en forma de novela aún sin publicar, un proyecto sobre el que trabajaba.

Más elementos:
Pues bien, si os parecen pocos los mencionados hasta el momento, añado alguno más.
En esta historia también habrá espacio para las anacronías, es decir, para los saltos en el tiempo. De esta forma nos encontraremos con narraciones que nos harán retroceder hasta 1679, 1920, 1983 y 1993, y otras que nos llevarán a la actualidad, 2015.

La trama
El argumento intenta mostrarnos sobre todo, las relaciones entre la gente del pueblo y los grandes secretos que se esconden en esa localidad pequeña.
Historias que se van construyendo sobre montones de mentiras y malentendidos.
Un grano de arena termina creciendo hasta convertirse en una montaña sin sentido y esa, es precisamente la sensación que me ha llegado como lectora.

La trama crece con cada opinión y pensamiento de los personajes. Cada cual añade su versión, retuercen y dan la vuelta al argumento una y mil veces con el afán de despistarnos, pero lo único que consigue la autora es hastiar.
Intenta que tengamos un montón de sospechosos, porque todos los personajes tienen motivos para parecer culpables, pero eso a mí se me olvidó, yo encontraba demasiados elementos mezclados en una misma novela, que solo conseguían que me preguntase, a dónde quería llegar la autora.
Mi mente vagaba siempre hacia el personaje de Nel Abbott, tanta gente pensando mal sobre ella no la sitúa en muy buena posición, aunque la autora al final intenté demostrar lo contrario...

El final 
Tarda en llegar pero al fin llega, y en ese momento y pensándolo detenidamente, me daba exactamente igual, quién había matado a Nel Abbot, y los motivos que le habían inducido a hacerlo o si por el contrario, se había suicidado.
Paula Hawkins prefiere dar protagonismo a los giros argumentales y pasar de puntillas sobre los grandes escenarios sobre los que se construye el argumento; espacios avalados por el misterio, como la poza de las ahogadas y los bosques que la rodean, entornos que habría dado mucho juego y totalmente desaprovechados.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

La mujer del camarote 10 de Ruth Ware

Sinopsis:

Has sido testigo de un asesinato...y nadie te cree.
La invitación a un crucero de lujo, que zarpa de Londres rumbo a los fiordos noruegos, es como un sueño hecho realidad para Laura Blacklock, una joven periodista en horas bajas. La oportunidad es doble: no sólo podrá contemplar la maravillosa aurora boreal, sino que se codeará con gente influyente que podría ayudarla a reconducir su carrera profesional.
Los primeros compases de la travesía discurren conforme a lo previsto: el ambiente del barco es suntuoso, el servicio, de primera categoría, y el pasaje derrocha elegancia, simpatía y dinero. Sin embargo, todo cambia cuando, una noche, un grito aterrador despierta a Laura, quien, estupefacta, observa cómo el cuerpo de una mujer cae al mar desde el compartimento contiguo.
 Al dar la voz de alarma, la tripulación le asegura que el camarote número 10 siempre ha estado vacío y que no falta ningún pasajero a bordo. Así, con creciente inquietud, Laura comprueba que... nadie le cree. Y lo peor no es que se sienta sola y aislada, sino que una serie de extraños acontecimientos la convencen de que ella puede ser la próxima víctima.

Opinión:

Con esta historia de la que hoy os hablo, me ha ocurrido algo extraño. Al ver la portada me lancé casi sin pensarlo hacia ella, leí la sinopsis y casi sin darme cuenta, la tenía en casa. Pensé que encontraría algo similar a las maravillosas historias tejidas por Agatha Cristie, ¡pero no!, no he encontrado, ni tan siquiera algo similar...
Tras comenzar a leer los primeros capítulos, casi de forma inmediata, empecé a encontrar detalles que no me llenaban plenamente, ya sabéis el dicho, no es oro todo lo que reluce.

Nos encontramos ante un buen argumento pero cuyo peso se sustenta demasiado en detalles que no llegan a convencerme.
Esta novela al comenzar, me recordaba mucho a La chica del tren, seguramente por la protagonista, una mujer cargada de defectos, con poca credibilidad, que termina convirtiéndose en un personaje totalmente distinto al que en el comienzo nos intentan hacer ver; y por otro lado mis pensamientos volaban hacia Vértigo, la película de Alfred Hitchcock, quizás, porque se utilizan los miedos o los defectos de los protagonistas en su contra.
Lo cierto es que nos encontramos con una novela cargada de arquetipos argumentales.
El de una mujer con problemas de pareja; adicta al alcohol y a las pastillas; que empieza a ver que suceden cosas extrañas a su alrededor, sucesos a los que los demás, no dan ninguna credibilidad; por otro lado, también nos enfrentamos a una desaparición en un escenario que mantiene a los personajes aislados, sin forma de comunicarse con el exterior, ya sea en un avión, en un tren o como en este caso en un barco. Como veis demasiados estereotipos mezclados...

El comienzo también me resultó demasiado lento.
Vamos conociendo a Laura, profundizando en sus problemas, conociendo al resto de personajes y estímulos externos que van minando la seguridad de la protagonista, e incluso la confianza del lector en ella. Y es que, el cóctel de alcohol y pastillas no convierten a Laura en un testigo muy fiable, y si encima le sumamos cierta vocecilla que interrumpe a menudo sus pensamientos, pues termina por desprestigiar definitivamente su versión...

La historia tarda en alcanzar un buen ritmo y en ese momento, los giros argumentales empiezan a sucederse o mejor dicho, a amontonarse a nuestro alrededor.
Es verdad, que esos giros, animan bastante la narración, pero no hay que olvidar, que ese relato nos llega en primera persona, de boca de Laura, y por lo que ya he comentado de ella anteriormente, no es una versión muy fiable. Deja al lector un poco desconcertado al no vislumbrar lo real de lo que no lo es...

La angustia de Laura, nos persigue pero no llega a alcanzarnos, no consigue que la tensión emocional se transmita al lector; conseguimos conectar con ella, pero creo que también lo hacemos tarde...
Al final mi opinión no es muy favorable, tiene un buen argumento, con unos escenarios prometedores, pero a los que no se saca partido.
El desarrollo argumental nos lleva a una historia predecible casi desde el comienzo, con buenos guiños a Hitchcock y a Agatha Christie, pero que ha dejado un regusto amargo sobre todo al final, donde algunas situaciones se fuerzan demasiado.


lunes, 16 de octubre de 2017

El exorcista de William Peter Blatty

Sinopsis:

Si la medicina y la psiquiatría no ayudan, ¿puede el exorcismo ser la respuesta? Ha llegado el momento para el implacable rito que enfrenta a exorcista y demonio en duelo mortal.
El exorcista es una de las obras de ficción mas sobrecogedoras y terroríficas jamás escritas. Basada en un hecho real, ocurrido en la década de los cuarenta del siglo pasado, la protagonista es una niña de apenas once años que sufre terribles transformaciones, sobre todo en su comportamiento. Ni médicos, ni científicos, ni psicólogos, son capaces de hallar la causa de tal estado y paulatinamente todo se va decantando hacia la hipótesis de que la niña esta poseída por el demonio.
Publicada en 1971, El exorcista es una de las novelas mas sobrecogedoras y terroríficas jamás escritas, y ha dado origen a una saga cinematográfica y una serie de televisión de culto.

Opinión:

El reto...

De nuevo recupero un clásico de terror, escrito en 1971, para el reto Halloween junto al fuego, que nos propone Atalanta anualmente desde su blog.
El reto consistía en elegir un libro de terror que hubiese sido llevado al cine, por lo que me debatí entre dos grandes historias.
El exorcista y Drácula de Bram Stoker, ambas novelas son de esas que siempre apetece releer y que sabes que serán un acierto seguro.

Curiosidades sobre el libro y sus secuelas...

El exorcista, es una obra escrita por William Peter Blatty y basada en un exorcismo realizado en 1949 y del que este escritor, oyó hablar cuando estudiaba en la Universidad de Georgetown.
La novela generó cierta polémica por el tema que trataba, y cuando parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, Blatty sorprende de nuevo, escribiendo el guión de la que sería la adaptación cinematográfica de esta obra, y que se estrenaría en diciembre de 1973 en Estados Unidos.
El motivo de que esa película sea tan fiel al libro original lo encontramos precisamente en lo que acabo de señalar, que Blatty realizó el guión.

Años más tarde, en 1977, estrenarían una secuela de esta película, El hereje, donde el escritor no participaría como guionista, y la verdad es que la cinta decepcionó.

En 1983, Peter Blatty escribe un nuevo thriller psicológico bajo el título de Legión, esta vez con tintes de novela policíaca, donde varios de los personajes que ya conocimos en El exorcista vuelven a hacer acto de aparición. Fue llevada al cine en 1990 y dirigida por Blatty, pero con algunas modificaciones sobre el guión que al público no llegaron a convencer, por ejemplo, la incorporación de un exorcismo que no aparecía en ningún momento en el libro.

El libro...

El exorcista es en pocas palabras, una novela de las mejores dentro del género de terror.
Logra transmitir incomodidad en muchas de sus escenas, e incluso provocar que pequeños escalofríos recorran nuestro cuerpo. Este libro, lo leí hace muchísimos años, y la verdad es que las sensaciones que ha desatado esta vez, no han cambiado. Por lo tanto me reitero en lo dicho, nos encontramos ante una gran novela de terror, intemporal, que independientemente de las veces que la leas, seguirás disfrutándola al máximo.
Este libro lleva en las estanterías de casa muchos años, es una edición de Círculo de lectores y parece aguantar bastante bien el paso del tiempo, al igual que la historia que se esconde entre sus páginas.
Hay un par de fallos, el primero que encuentro es la traducción, donde existen, al menos en esta versión de la que os hablo, algunas expresiones chocantes. Del otro fallo ya hablaré un poco más abajo...

El argumento...

Estoy segura de que todos conocéis el tema central, o bien por la novela o por su adaptación cinematográfica.
La historia se divide en prólogo y cuatro partes, las dos últimas bastante más breves que las anteriores.
En el prólogo entramos en contacto por primera vez con el padre Merrin, que se encuentra en una excavación en el norte de Irak, donde hallan una estatuilla de un demonio sumerio.
Posteriormente, saltamos a la primera de las cuatro partes que componen la narración.

Regan es una niña de apenas 12 años que empieza a tener un comportamiento extraño.
Su madre, Chris MacNeil, es una actriz volcada en su trabajo, divorciada y atea, que empieza a visitar médicos sin que le den una explicación clara de lo que le está sucediendo a su hija.
Regan, pasa de ser una niña adorable a un verdadero monstruo.
Al mismo tiempo, el detective Kinderman, empieza a investigar unas profanaciones en una iglesia cercana y poco a poco, esos acontecimientos irán uniendo a los personajes.
Chris MacNeil, viendo como la vida de su hija se consume día a día sin solución, recurre al padre Karras, en un último intento desesperado de hallar una solución.
El padre Damian Karras, además de sacerdote es un eminente psiquiatra. En principio se muestra reacio a realizar un exorcismo, e intenta relacionar su estado con un caso de psicosis, pero todo cambia cuando graba a la niña hablando en una lengua extraña.

Hasta aquí, lo que todos conocéis sobre la historia, pero hay que rascar un poco más en la superficie para llegar al asunto principal...

Lo que la verdad esconde...

Damian Karras, es un sacerdote atormentado, en plena crisis de fe.
Esta crisis, sumada a la bondad o pureza de Regan; que Chris sea divorciada y atea; parece que alientan al demonio a quedarse en el cuerpo de Regan. Además, aparece el padre Merrin, un experto en exorcismos, que ya conoce de otro caso al demonio que ha tomado a Regan; por lo que este exorcismo se convierte en una lucha de poder, de egos, un gran desafío para demostrar quien ostenta más fuerza, si el bien o el mal, y que termina convirtiendo a la niña en un daño colateral.
Creo que esos detalles, son precisamente los que sembraron polémica en la década de los 70, cuando el libro fue escrito.

El desarrollo...

La novela no cuenta con demasiados personajes, por lo que la trama es sencilla de seguir.
Los principales son Chris, Regan, Karras, el detective Kinderman y el padre Merrin, todos redondos, aunque lógicamente también existen algunos ambientales que sirven para reforzar la historia. Tampoco nos perderemos vagando de un escenario a otro, ya que el escenario principal es la casa, y la mayoría de las escenas suceden entre esas cuatro paredes.

La narración es pausada, con ello el lector no se pierde ningún detalle y además el suspense y la tensión narrativa se mantiene hasta el final de forma soberbia, aunque conozcamos de antemano como será el desenlace.

El final...

Ahí se encuentra el otro fallo que ya os adelanté al comienzo, y es que esa secuencia que queda grabada en nuestra retina, donde vemos a los dos sacerdotes, Merrin y Karras, luchando casi sin fuerzas contra el mal, sucede en el libro de forma muy acelerada.
Todos conocemos de sobra o intuimos lo que ocurrirá, y aunque no resta interés en el lector, que pasa las páginas deseando llegar a ese momento crucial, sí nos deja un ligero regusto agridulce.
En apenas un par de páginas llega el desenlace y quizás esa urgencia por acabar, aunque no resta tensión suprime la espectacularidad de un final más a la altura de un milagro divino, algo que deseábamos pero que sabemos que es imposible...

Superando ese breve destello de decepción y analizando con frialdad esta última escena, veremos como Karras y Merrin están condenados de antemano, hay que ser realistas.
Merrin es ya anciano, llega al exorcismo con sus fuerzas muy limitadas y duda de su capacidad, y Karras duda de su fe.
Ambos son sacrificios necesarios para que el bien triunfe y salven mediante sus actos a un alma inocente y pura como es Regan. Dios prescinde de alardear que es precisamente lo que condena al demonio y por ese motivo, solo son necesarias un par de páginas para ese final.

Diferencias...

Como dije al comienzo, no existen grandes diferencias entre la película y el libro, salvo alguna escena añadida el la cinta, para impactar más aún en los espectadores.
En el libro apreciamos más los cambios que va experimentando Regan, uno a uno, de forma lenta. Con esa narración pausada, que emplea Blatty, somos testigos de todo el proceso que lógicamente en la película se optó por abreviar, por cuestión de tiempo.
El libro depende más de la imaginación del lector y ahí juega un papel más importante la narración, o la forma de narrar. El autor, en la obra escrita, también dio bastante importancia a las relaciones entre los distintos personajes, otro detalle que en la cinta es obviado, por acelerar.

El cine hace uso de los grandes recursos de los que dispone, sobre todo de los efectos especiales.
Con ellos se resaltan algunas escenas que prácticamente en la narración, habrían podido pasar desapercibidas, y consiguen captar la atención del espectador, exagerando más las reacciones y el comportamiento de Regan.

Sinceramente, para los que no hayáis leído aún este libro, es una gran lectura, de las mejores de este género.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Maldad de Tammy Cohen

Sinopsis:

Nuevo jefe. Nuevas reglas. ¿En quién puedes confiar? Ves a tus compañeros de trabajo todos los días. Pero ¿qué es lo que no ves? En la oficina, todos saben que a Charlie le gusta el café con mucho azúcar. Que a Sarah sus hijos no la dejan dormir por las noches. Que a Amira el sueldo no le alcanza. O que a la chica nueva, Chloe, se le ilumina la cara cada vez que ve a Ewan.
Llevan años trabajando juntos, toman gin tonics al salir de la oficina y están acostumbrados a cubrirse las espaldas los unos a los otros. Pero su confortable rutina se rompe cuando aparece una nueva jefa, agresiva y manipuladora… Entonces, las reglas del juego cambian.
¿Quién odia a todos en secreto?
¿Quién carga con un pasado que lo tortura?
¿Quién es capaz de cometer un asesinato?

Opinión:

Maldad, esta historia que he tenido la oportunidad de leer de forma anticipada en su edición en pruebas, estoy segura de que va a convertirse en el bestseller del que todo el mundo hablará en los próximos meses.
La verdad es que he encontrado en ella, un argumento y un desarrollo interesante, sobre todo, porque el tema principal que trata o sobre el que se inicia esta trama, el mobbing o acoso laboral, es un tema muy actual.
Los actos hostiles, el desprecio, aislamiento, son una forma de violencia psicológica que puede desembocar en situaciones extremas.

Ese como digo, es uno de los temas principales sobre el que girará el argumento, pero si leéis con detenimiento la sinopsis, comprobaréis que no es el único a tratar. Alguien, de entre todos los personajes, arrastra un pasado dramático, ¡y cuidado!, porque determinadas situaciones llevadas al extremo, pueden despertar a la bestia que duerme.
En este punto entra otro tema muy delicado, el maltrato infantil y no quiero dar más detalles al respecto porque podría desmontar la sorpresa a los próximos lectores.

Una novela, dos historias.
La obra desde el comienzo mantiene al lector en vilo, a través de dos lineas argumentales.

  • La principal es la que trascurre en una empresa, concretamente en el departamento de recursos humanos al que llega Rachel, la nueva jefa, un personaje que disfruta creando malestar entre los empleados, quizás empleando, como ya veremos de forma poco acertada, el lema de divide y vencerás.
  • La otra historia es la de Anne, una psiquiatra infantil que tras ver una noticia en la televisión, rememora un caso escalofriante en el que participó cuando iniciaba su carrera.

Ambas tramas se irán sucediendo y complementando a lo largo de la novela, atrapándonos sin remedio en un argumento cargado de giros argumentales, donde las sospechas empiezan a hacerse un hueco en la cabeza de los personajes y también, ¿por qué no?, en la del lector.
La traición se masca en el ambiente y la desconfianza pasa a ser un personaje más en esta trama, donde al final, todo queda encajado a la perfección y termina con un giro de tuerca imprevisible, que dejará a más de un lector con la boca abierta.

Pero todo esto que he mencionado a grandes rasgos, son detalles a tener en cuenta sobre el argumento, y ahora le ha llegado el turno, a hablar de forma más concreta sobre...

La estructura y los personajes.
Todos los personajes están muy bien desarrollados, resultan completamente reales y por lo tanto, aportan credibilidad al argumento.
Cada capítulo lleva el nombre de uno de ellos y son de extensión muy corta.

Los que tienen a Anne como protagonista, aparecen narrados en primera persona. Una narración más personal y subjetiva, a través de la cual conoceremos todos los detalles de ese caso tan mediático que ya he mencionado con anterioridad, y que sucedió años antes. Este hilo argumental, avanzará poco a poco hasta que llegando al final de la novela, se sitúe en el presente.

El resto de capítulos corresponden a los integrantes del departamento de recursos humanos y relatan acontecimientos actuales.
En ellos, un narrador omnisciente en tercera persona, nos hace entrar en contacto con el lado más humano de cada personaje. Los conocemos, aparentemente, tal y como son, el narrador no tiene motivos para engañarnos, aunque sí detectamos que en algún momento juega al despiste con nosotros.
Al margen de eso, vemos que son gente normal, con vidas corrientes, y por ello el lector aceptará y entenderá cada una de sus reacciones, llegando a empatizar con casi todos...
La nota discordante llega de manos de Rachel, el elemento impuesto y ajeno al grupo, que disfruta creando incomodidad.
Desde su primera aparición el lector permanece en guardia, pero sin sospechar ni por asomo lo que deparará el futuro.

El suspense nos marca el ritmo.
Un ritmo constante, que no decae en ningún momento y eso agiliza la lectura.

Para concluir solo deciros que me ha resultado una lectura entretenida, de las que cuesta despegarse de las manos y donde los lectores participamos generando una hipótesis tras otra y de las cuales muchas veces, no llegan ni siquiera a aproximarse a la realidad...

martes, 11 de julio de 2017

Paranoia de Franck Thilliez

Sinopsis:

Ilan sigue sin recuperase de la pérdida de sus padres, fallecidos en extrañas circunstancias.
Una mañana reaparece en París Chloé, su expareja, quien le propone embarcarse en una aventura a la que no podrá negarse.
Nueve personas encerradas en un antiguo complejo psiquiátrico aislado en plena montaña.
De repente, una a una empiezan a desaparecer. Encuentran un primer cuerpo. Asesinado. Se desata la Paranoia.



Opinión:

Hoy voy a empezar hablando de la enfermedad mental que da nombre a este libro, porque creo que es la primera pista del juego que nos propone Franck Thilliez con esta lectura desconcertante.

El trastorno delirante o psicosis paranoica, es una enfermedad mental que se caracteriza por la aparición de ideas fijas, obsesivas y absurdas, basadas en hechos falsos o infundados, junto a una personalidad bien conservada, sin pérdida de la conciencia ni alucinaciones.

Con esta breve definición ya tenemos un indicio de lo que encontraremos, un thriller muy intenso, una auténtica paranoia, que nos arrastrará junto al protagonista a una especie de juego, como ya he indicado al comienzo, donde cuesta vislumbrar lo que es real de lo que es ficticio.
Ya os adelanto que es una historia de locura, que supera todo cuanto se pueda imaginar.

En el primer capítulo conocemos a Lucas Chardon, un joven que se encuentra ingresado en un psiquiátrico.
En esas primeras páginas somos testigos de la conversación que mantiene con su psiquiatra, en la cual al final, hará una confesión sorprendente.
Dice recordar con exactitud los acontecimientos que ocurrieron el día 22 de diciembre y también conocer la identidad del asesino de los ocho jugadores.

Tras esa declaración, nos encontramos con una pequeña narración retrospectiva que nos transporta a la mañana del día 23 de diciembre, justo al momento en que un helicóptero de la gendarmería nacional lleva a un par de oficiales hasta un refugio en el corazón de los Alpes.
Han recibido la llamada de urgencia de un guía, y éste dice haber encontrado los cuerpos de cinco hombres y tres mujeres asesinados.

De esta forma conocemos la trama sobre la que girará esta novela, solo nos queda conocer a otro personaje, al principal.
En el tercer capítulo nos encontramos con Ilan que acaba de despertarse de una pesadilla, tan escalofriante como realista, donde ve a un hombre ahorcarse con una sábana en el interior de un psiquiátrico.

A partir de este momento, los lectores entramos en la partida.
Nos enfrentamos a dos narraciones, cada una con un protagonista y nos vemos inmersos en un mundo donde el juego virtual se mezcla con el real, empujándonos a desconfiar de todo cuanto leemos.
Ilan empieza a ser víctima de sucesos difíciles de explicar, quizás demasiado casuales, que nos pondrán en alerta.
El autor va dejando pistas a lo largo del argumento; los personajes serán los protagonistas de un complicado juego de rol, con un gran premio final para el ganador, y los lectores, realmente nos enfrentaremos a una partida bastante más complicada, pues deberemos distinguir que parte del argumento es real.

La novela tiene un ritmo bastante intenso, una trama envolvente y giros que sorprenden, pero aún así, algo falla, hay momentos que son demasiado evidentes para el lector y que logran restar emoción a la trama.
El final lo vemos llegar con demasiada claridad, pero con este pormenor no estoy diciendo que la novela sea mala. A mí, tras dejarla reposar, me ha convencido.

Me ha resultado entretenida, con un suspense que te mantiene alerta y con algunos detalles, también dignos de alabar.

Creo que el punto fuerte de esta obra es la ambientación opresiva, que logra transmitirnos angustia con sus escenas inquietantes, y que me recuerda inevitablemente al juego de Silent Hill...
La forma de describir el psiquiátrico, el obligar a los protagonistas a tomar unos el papel de médicos y otros de pacientes, sin saber realmente que les va a ocurrir, es una sensación que incomoda.
La soledad que transmite el psiquiátrico, el conocer que los personajes están completamente aislados del mundo exterior e incluso, a oscuras la mayor parte del tiempo, son detalles que resultan inquietantes, y es precisamente esa atmósfera, la que buscamos los lectores cuando elegimos leer este tipo de obras.
Intentamos que nos sorprenda, que el autor nos lleve al límite y provoque reacciones en nosotros...
También debo añadir, que hay algún que otro rompecabezas, muy sencillo, al que nos lanzaremos a resolver sin pensárnoslo mucho, como éste que os pongo a continuación: II an 3r y que espero que os empuje a leer esta historia.

Sobre el final ya he comentado que resulta bastante predecible, pero aquí llega mi duda, ¿No será que Thilliez lo quería así, qué eso forma parte del juego? Darnos todas las pistas, estirar al máximo la intriga y al final, dejarnos noqueados por el complejo y elaborado desenlace, donde cada pieza termina casando y donde cada respuesta convenciendo.

Para terminar solo me queda dar las gracias a tres blogs amigos que han participado en esta lectura conjunta, Atalanta, Lecturina y Si fuesemos libros, con los que seguro que seguiré compartiendo emocionantes lecturas.


jueves, 15 de junio de 2017

La cacería de J.M. Peace

Sinopsis:

Samantha Willis es una oficial de policía de Queensland, Australia, y una mujer convencida de su capacidad de cuidar de sí misma. Al menos hasta que cae en manos de un peligroso psicópata, cuyo juego consistirá en cazarla como a un animal. La detective Janine Postlewaite no conoce a Sammi personalmente, pero los agentes de la ley se cuidan los unos a los otros, y dirigirá la investigación con tenacidad. Mientras un asesino da caza a Sammi, Janine deberá reunir las pistas que podrían conducir hasta esta. Todo se convertirá en una carrera contra el reloj, en la que Sammi deberá apelar, para sobrevivir, a su sangre fría y su experiencia como policía, mientras sus colegas intentan descifrar las pruebas antes de que el sádico asesino lleve a cabo su juego mortal. Una novela de suspense trepidante, que denota la pericia y la experiencia de la autora acerca de los procedimientos policiales.

Opinión:

Esta historia de la que hoy voy a hablaros, ha tenido una calurosa acogida en Australia, escenario en el que transcurre su argumento.
Su autora, J. M. Peace, como se indica en la sinopsis, plasma en la novela su experiencia sobre los procedimientos policiales, y es que ella, es oficial de policía en activo.

La cacería es un thriller intenso, bastante bueno, de esos que se quedan pegados a las manos y cuyo argumento nos recuerda a algunas de películas de la década de los 90.
Los lectores nos sumergimos en la historia, en una especie de simbiosis con la protagonista.
Mientras a ella el instinto de supervivencia la empuja a correr sin detenerse, para huir de su depredador, a nosotros esa empatía nos empuja a leer para intentar averiguar cuál será su final.
Este thriller crea una angustia en el lector que va en aumento, y consigue mantener el suspense hasta casi el final.
Esa angustia se acrecienta por la estructura de la novela.
En vez de número de capítulos, tenemos el indicativo horario; sabemos al comenzar cada capítulo que día y que hora es, calculamos sin querer el tiempo que lleva Sammi desaparecida, y ese tiempo actúa como un personaje mudo que persigue a los personajes.
Sabemos que cuanto más tiempo pase, menos posibilidades habrá de encontrarla con vida.

Realmente, aunque os he hablado de Sammi, he olvidado mencionar dos "pequeños detalles" que harán más interesante esta lectura.
El primero es que Sammi es agente de policía, detalle que su acechador desconoce, y el segundo más curioso, es que ella, no parece ser la protagonista absoluta de la historia.
Es la presa, el personaje que da movimiento a la trama, la culpable de que haya una investigación, pero tiene que compartir protagonismo con Janine Postlewaite, una detective muy eficiente, que se toma el caso como algo personal.
La autora no entra en muchos detalles sobre los personajes, no es de esos escritores que apoyan un argumento en las grandes historias que hay tras sus protagonistas, para intentar de esa forma justificar su existencia y/o convencernos de que son geniales... ¡No!, J. M. Peace, con esta historia no necesita eso.
Solo crea unos personajes reales, sin necesidad de elementos superfluos.
Lo único que necesita de ellos es, que sean eficientes en el momento actual, que cumplan con su función, ser el hilo conductor de una historia y si es posible, que al final del relato sigan con vida.

J. M. Peace crea una historia sin añadidos y con un estilo sencillo y ágil.
La tensión es lo importante en esa obra, marca el ritmo y los lectores como he mencionado, quedamos atrapados en medio del bosque con la protagonista, en una persecución frenética... y aquí llega el pero...
Al comienzo el lector se ve empujado en la lectura, un poco por el morbo.
Nos encontramos con un cazador cruel, sanguinario... pero éste pierde fuelle, y no llega a convertirse en el asesino despiadado, que no da tregua, que yo esperaba.

Llegando a la recta final de la novela, la trama pierde intensidad.
En el segundo párrafo de esta reseña os había dejado una pequeña pista con la frase, "consigue mantener el suspense hasta casi el final".
Y ese es el fallo, que la forma de terminarla parece precipitada, le falta ese final de película, potente, apasionado e incluso extremo al que nos tienen acostumbrados.
Es cierto que el final es totalmente real, verídico, pero como os digo, me hubiese gustado un remate que cortase la respiración.

Aun así, es una novela interesante y recomendable.


miércoles, 31 de mayo de 2017

No soy un monstruo de Carme Chaparro

Sinopsis:

Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro.
Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, «trepidante», «imposible de soltar», «sorprendente», le quedan cortos, muy cortos.
Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo.

Opinión:

Hay algunas novelas que desde antes de salir publicadas ya tienen el "San Benito" colgado.
Esta en concreto, fue la ganadora del Premio Primavera de Novela 2017 y su ganadora la periodista Carme Chaparro.
No os estoy hablando de algo nuevo, cuando un galardón literario es obtenido por alguien famoso ajeno al género, en este país, tendemos a criticar por defecto al personaje, en vez de preocuparnos en valorar si realmente la obra merece la pena o no. ¡Una lástima, pero cierto!

Cuando vi la novela en la librería, reconozco que me sentí atraída no solo por la portada. Quería experimentar, si era cierto todo lo que se decía sobre ella. Tras leer la sinopsis y algunos párrafos, conectamos, y la prueba es que hoy estoy aquí para hablaros de ella.
Esta novela, desde las primeras páginas te convence de que estás ante una, no voy a decir que gran historia, pero sí bastante buena. Merece la pena ser leída por lo real que resulta, pero ojo, también hay que avisar que no todo es perfecto.

Tiene un arranque bastante fuerte.
Kike, un niño pequeño desaparece en un centro comercial. Desde ese momento el dispositivo policial se pone en marcha para intentar dar con su paradero, también Kike se convierte en el foco de la prensa, esos que muchas veces en su afán de protagonismo... en vez de ayudar facilitando información, entorpecen el desarrollo de las investigaciones, con tal de ser los primeros en dar la noticia...
Dos años atrás, en el mismo centro comercial desapareció otro niño de la misma edad y físicamente parecido a él, del que aún se desconoce su paradero. Slenderman, es el nombre con que se bautizó al secuestrador, y parece que ha vuelto a atacar...

Sus capítulos son muy cortos y cada uno de ellos está destinado a un personaje.
Los personajes principales son prácticamente dos, Ana Arén e Inés Grau, aunque también hay cabida para otros secundarios que logran hacerse su sitio, aunque de forma puntual.
Ana es la inspectora encargada de llevar un caso de secuestro, que tras los primeros compases veremos que se complica.
Inés es una periodista muy conocida, que en los últimos tiempos ha saltado a la fama por ser también la autora de un gran bestseller, quizás en este punto, haya quién encuentre similitudes con la propia autora de esta novela.

Ámbas serán las protagonistas principales de este thriller policíaco.
Estos dos hilos argumentales, cuentan también con dos tipos de narrador. Inés emplea la primera persona, más personal, haciendo uso de este elemento nos hace más partícipes a los lectores, en cambio Ana empleará un narrador en tercera persona.

La estructura de la novela me ha gustado.
Sigue una narración lineal donde los personajes se van alternando. En alguna ocasión nos encontramos con saltos al pasado; necesarios para conocer a los personajes, ahondar en sus conflictos, pero también hay que añadir que algunos de esos datos que intentan complementar, a mí me han parecido innecesarios.
Otro detalle que tampoco me ha gustado mucho, quizás propiciado por la inexperiencia, son las repeticiones. Hay datos que se nos dan en más de una ocasión, y como siempre digo, las repeticiones solo provocan ruido.

Otro detalle a favor de esta lectura es el argumento; muy actual, realista, cargado de giros argumentales que al final llegan a sorprendernos y a tocar la fibra sensible.
El ritmo es ágil y se mantiene a lo largo de toda la historia, llevándonos hasta un desenlace sorprendente...
Sorprendente por varios motivos, el principal porque no lo ves venir, no intuyes como se resolverá el caso, y eso es algo muy positivo, porque actualmente todo está escrito ya, pero sorprendente también porque el personaje elegido como culpable, a mí, me ha dejado totalmente fría, descolocada y literalmente con la boca abierta.

Machismo, pederastia, pornografía infantil, redes sociales, culpabilidad, creo que son elementos muy actuales e interesantes para una novela.
Pero, como siempre digo, en vuestras manos queda dar una oportunidad a esta autora que a mí me ha parecido que apunta buenos modos.


martes, 18 de abril de 2017

Serie Tessa Leoni de Lisa Gardner


Y yo a ti más (Tessa Leoni 01)
Sinopsis:

Una pregunta, una decisión rápida y Brian Darby yace muerto en el suelo de la cocina. Su mujer, Tessa Leoni, agente de la policía estatal, declara haberlo matado en defensa propia y tiene heridas que lo confirman. Para la veterana detective D.D. Warren debería ser un caso fácil, pero ¿dónde está la hija de seis años?
Mientras la investigación entra en una búsqueda frenética de la niña desaparecida, la detective Warren ha de compartir caso con su antiguo novio, Bobby Dodge, para conseguir desentrañar los entresijos del cuerpo de policía estatal de Boston y de paso desenterrar algunos secretos familiares. ¿De verdad dispararía una agente bien entrenada a su propio marido? ¿Haría daño una madre a su propia hija?
Pero para Tessa Leoni lo peor no ha llegado aún. Sin vuelta atrás. Sin nadie en quien confiar. Tiene un único objetivo y usará toda su energía y sus conocimientos para hacer lo que ha de hacer. Ningún sacrificio es demasiado grande, nada es inconcebible. Una madre sabe a quién ama. Y todos los demás van a pagar.

Opinión: Y yo a ti más (Tessa Leoni 01)

Después de tanta novela del Siglo XIX, como he estado leyendo últimamente, me apetecía cambiar de registro, necesitaba un cambio brusco, algo totalmente diferente que aportase una pequeña descarga de adrenalina.
Este thriller lo clasificaban como trepidante, inquietante y extremo, y la verdad, es que ha cumplido bastante bien con las expectativas depositadas en él.

El comienzo de la novela resulta algo confuso.
Tras un breve prólogo nos encontramos con dos personajes en una situación límite.
La agente Tessa Leoni se enfrenta a alguien que le obliga a tomar una decisión rápida tras formularle una pregunta sencilla:
¿A quién quieres?
A continuación solo sabemos que su hija ha desaparecido y que su marido yace muerto en el suelo de la cocina con tres balazos en el pecho.
Se ha abierto la veda y la caza del criminal está en marcha.
Tessa emprende una búsqueda contrarreloj, la de su hija, mientras que toda la policía de la ciudad, al mando de la detective D.D. Warren, se vuelcan en darle caza a ella.

Lo primero que nos llama la atención es encontrarnos con dos tipos de narrador que se alternan a lo largo de toda la obra.
En primera persona tenemos la versión de la agente Tessa Leoni, protagonista de la saga, que nos ofrecerá la historia más personal.
Esa historia, pronto empezamos a ver que no coincide mucho con la realidad. Los flashback son constantes y comienzan a surgir secretos del pasado, mientras que vemos que la versión contada sobre los hechos, empieza a desmoronarse.

En tercera persona conocemos los detalles de la investigación; a la sargento detective D.D Warren, la encargada de llevar el caso y a su compañero, Bobby Dodge.

Según vayamos avanzando, iremos conociendo tanto detalles de la vida de los personajes, como sobre los lentos avances de la investigación, y aquí surge uno de los puntos curiosos, porque la investigación realmente no avanza gracias a la brillantez del equipo de investigadores, sino a las aportaciones de otros personajes secundarios, que contribuyen o colaboran facilitando información.

La autora domina muy bien el género y logra mantener una tensión constante gracias a la incorporación de giros argumentales.
Teje una red de mentiras a nuestro alrededor y los lectores nos lanzamos de cabeza a la lectura, quedando atrapados en una tela de araña que a cada paso nos va envolviendo más.
En una tela de araña los ejes principales parten de un punto central y ese punto de partida nosotros ya lo conocemos, la sospechosa muerte del marido de Tessa, Brian Darby.
A continuación pensamos que la pequeña Sophie, será el elemento sobre el que se centrará la búsqueda, encontrarla sería lógicamente la prioridad, pero nos equivocamos.
Tessa Leoni, sí centra su búsqueda en ella, pero para la Detective Warren, la prioridad es dar caza a Tessa y desde ahí encontrar a Sophie, viva o muerta, algo incongruente, porque según sus palabras el único fin es encontrar a la niña.
Pero los lectores vemos como el tiempo pasa y la investigación no parece avanzar en ningún punto.
¿El motivo? D.D

Toda la acción recae sobre los dos personajes femeninos, y sobre ellas, sobre esos personajes que derrochan una fuerte personalidad, centramos nuestra mirada.

Tessa es un personaje extremo, vemos en esta entrega, como es capaz de sobrepasar sus propios límites con el único fin de salvar a su hija. Creo que esta novela es un comienzo prometedor para la saga.
He visto una gran evolución en la protagonista, a través de todos los datos que se facilitan, tanto del presente como del pasado, y creo que será alguien que no dejará de sorprendernos.

La agente D.D. Warren, creo que es el elemento negativo de esta historia, al menos para mí, y es que este personaje o más bien su actitud, ha llegado a saturarme en exceso.
D.D está embarazada y podríamos pensar que ese sentido de protección sobre su bebé, se vuelca sobre la niña desaparecida, la sensibiliza convirtiéndola en una perseguidora insaciable sobre quién ella considera categóricamente como culpable de TODO.
Pero no, no seamos sexistas, el comportamiento de D.D se debe a que ella es así, es cansina y parece carecer de empatía.
Tessa, en un principio se nos presenta como una mujer presa de la violencia doméstica, aún así, la inspectora no le concede ni el más leve beneficio de la duda.
Se obceca en su persecución, quiere detenerla sea como sea, y termina convirtiendo el desarrollo de la investigación en un tema casi personal.
Tessa en vez de encontrar una aliada en ese mundo de hombres, solo consigue un adversario con un extremado sentido de la competitividad.
La detective convierte el hecho de que la sospechosa es guapa y vulnerable en un lema que repite incansablemente, y tantas repeticiones sobre lo mismo solo producen ruido.
Parece que sus principios están algo trastocados, ya que olvida el lema principal, nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario.
Es un personaje demasiado cuadriculado, que llega a obsesionarse con todo.

Da vueltas y más vueltas entorno a la culpabilidad y ni baraja ni acepta ninguna otra posibilidad. Lógicamente una mente tan estrecha solo supone una traba para la investigación.

Esperaba encontrar en la historia a un antagonista a la altura de Tessa Leoni, competitiva, por supuesto, pero también más razonable.
Ambos personajes son obstinados, perseverantes, pero resultan como el día y la noche.
Me sorprende que hasta el momento, en todas las reseñas leídas, nadie cuestione la personalidad de este personaje, y la tachen de inspectora brillante.
Supongo que todo se reduce a lo mismo de siempre, cuestión de gustos, pero yo en una situación comprometida, preferiría que dejasen mi caso en manos de Tessa que en alguien como D.D.

Aún así, hay que reconocer, que es una forma brillante de presentarnos y entregarle el protagonismo de la serie a la joven agente, ya que conocemos desde el primer tomo de la saga, las dos caras de este personaje, sabemos que no existen límites para ella.
Y quizás, el personaje de D.D sea la forma empleada para que los lectores participemos más y tejamos nuestras propias teorías, porque en esta novela, nada es lo que parece.
La narración y los diálogos conviven en buena armonía, y el final elegido, tras atar meticulosamente todos los cabos, pues bueno, se ajusta a lo que todos deseabamos, aunque en algún momento nos parezca cogido por los pelos. Lo que más me soprende es que alguien tan meticulosa o quisquillosa como D.D, se conforme con algunas de las explicaciones finales.

Y llegados a este punto, poco más puedo decir, solo recomendaros esta novela que estoy segura de que no os dejará indiferentes...


sábado, 4 de marzo de 2017

La pareja de al lado de Shari Lapena

Sinopsis:

La gente es capaz de casi cualquier cosa...

Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.
Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verlo cada media hora.
Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.
Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.
¿De qué serías capaz cuando has sobrepasado tus límites?

Opinión:

¿Thriller psicológico o Domestic noir?

Hoy vengo a hablaros de La pareja de al lado, una novela que en muy poco tiempo se ha convertido en bestseller mundial.
Un thriller psicológico o Domestic noir, un subgénero para mí ridículo, con el que ahora quieren bautizar a las historias que muestran el lado más oscuro de vidas aparentemente normales, y del que estoy segura que dará mucho que hablar en los próximos meses a través de los comentarios, tanto de seguidores como de detractores.

Nos encontramos ante la clásica narración Ab ovo; introducción, nudo y desenlace.
Esa desaparición, es el foco de interés desde el que parte esta historia; sensibiliza al lector al tener por protagonista a un niño de corta edad y desde ese punto se inicia una investigación para intentar hallar tanto al responsable como los motivos.

El narrador

La voz narrativa elegida para esta novela es quizás, lo que menos me ha gustado.
Debo reconocer que para este tipo de novelas, un narrador en tercera persona con un conocimiento sin límite, quizás es la elección más acertada, ya que evita la subjetividad que proporcionan los narradores en primera persona, pero no me convence la entonación tan directa que emplea, al igual que en algunas ocasiones, el abuso de frases cortas.
Para narrar, elige un angulo de visión desde el que no se le escapa ningún detalle, salta de un personaje a otro permitiéndonos ver los distintos puntos de vista de cada uno de ellos, pero aun así, esa perspectiva me da la sensación de estar centrada durante demasiado tiempo en Anne, la madre del bebé desaparecido. Eso, sumado a como digo el tono empleado, crea una predisposición hacia ella, además de que en los personajes secundarios no profundiza y quedan bastante planos.

Generadores de intriga

Este narrador omnisciente, llega a entregarnos información que ni los propios personajes conocen. Ese tipo de focalización espectatorial, genera el máximo de intriga y hace que el lector siempre vaya un paso por delante de los personajes, esto puede repercutir de forma negativa en la lectura, ya que en mi caso, descubrí al culpable con bastante antelación...
Los capítulos cortos cargados de giros argumentales, además de agilizar la lectura, también contribuyen a generar tensión, y si a esto le sumamos algunos elementos más como son los secretos, las dudas, la culpabilidad y los remordimientos, creo que tendríamos un thriller lo bastante interesante como para captar nuestra atención durante un par de días, que será lo que nos dure la lectura. 
 
A pesar de todo lo dicho, tanto a favor como en contra, lo que sí hay que hacer, es reconocer el mérito de la autora, porque posee una gran imaginación que no duda en volcar a lo largo de toda la narración.
La recreación de los hechos, la atmósfera conseguida repercute de forma directa en las escenas que resultan del todo verosímiles, aunque debo advertiros que el momento más impactante nos espera al final de la novela, y es que la última escena... creo que es para dejar perplejos hasta al más exigente de los lectores.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

El descenso de Jonathan Vázquez

Sinopsis:

''Su tieso semblante y la dulzura de su tacto se deformaban bajo la luz templada del día. La vida le parecía aterradoramente normal; para él, una sombra entre las sombras, las gentes que poblaban el mundo parecían llenar un profundo abismo sin sentido.
Todos usan a todos, se comen entre ellos como animales rabiosos en el fango con el deseo de complacer sus negros placeres, la mendicidad de sus mentes se extravía en el camino de cenizas al que ellos mismos se conducen, pues el infierno es una elección propia.''



Opinión:

La naturaleza del mal es un misterio cautivador que desde la antigüedad se ha intentado resolver.
Pero... ¿de dónde surge? ¿No os lo habéis preguntado alguna vez?
El mal ya aparece reflejado en la Biblia, pero la solución a ese enigma, aún no ha sido resuelta.
¿Será que existe en la profunda naturaleza del ser humano?
Yo creo, después de tantas preguntas, que el mal no tiene origen, al igual que tampoco lo tiene el bien; tan solo son conceptos a los que no voy a intentar dar solución, cuando ni tan siquiera los grandes pensadores lo han conseguido.
Sin embargo, hay algo que me planteo con frecuencia. ¿Cuáles son los motivos que empujan al ser humano a cometer actos atroces, carentes de lógica?
Tal es la complejidad de la respuesta como sencilla la pregunta, y creo que esa cuestión, tampoco tiene explicación, por lo que muchas veces tendemos a achacarlo a influencias externas, a los cambios de luna, al calor intenso e incluso a los vientos.
Lo cierto es, que cuando se dan ciertas situaciones, determinados individuos más sensibles que el resto, son propensos a cometerlos; Pero este es un tema, del que ya hablaremos un poco más abajo. *

En el comienzo del libro, para ser más exactos en el primer capítulo, el autor tras una breve introducción, nos dice que es mejor no intentar razonar sobre este hecho, sobre la maldad, que no hay que buscar su origen, porque la búsqueda puede complicarse y en vez de ver la luz, nuestra búsqueda puede generar más oscuridad.
Con esa pequeña narración a modo de prólogo, Jonathan Vázquez, crea el ambiente necesario sobre el que se irá desarrollando la trama, y no solo eso, nos hace reflexionar sobre el dolor, la venganza y la mencionada maldad.
Lo que sí extraemos de sus palabras, es que la consecuencia de la maldad es el pecado, y éste es concreto el motor de la novela, porque esta siniestra historia policial, gira entorno a unos asesinatos, a un ejecutor que se cree con derecho de impartir justicia.
Cada víctima es condenada por una acción que ha caracterizado su vida y solo con su muerte, el asesino les purga de sus pecados.

Pero vamos a intentar profundizar en el argumento... sin destripar nada.

El libro comienza con un par de asesinatos macabros.
Kyle Harrigan, un joven detective retirado del servicio del FBI, es reclamado por su jefe para dar con un psicópata metódico, que está aterrorizando a la localidad de Wolf Point (Montana).  *A esa localidad está llegando la primavera, arrastrando consigo incesantes olas de calor que unido a la humedad, están contribuyendo a crear aparatosas tormentas acompañadas de viento, rayos y truenos. Ese ambiente ha generado un malestar general que se masca en el aire...

Harrigan, el protagonista, es un personaje que evoluciona a lo largo del libro. Al comienzo le conocemos siendo alguien atormentado por la muerte de su hermana, pero según avanza el argumento, esos sentimientos van desapareciendo para dar lugar a otros.
Posee como habilidad la empatía; puede ponerse con facilidad en el lugar de la víctima e incluso del asesino.
Pero lógicamente, Harrigan no puede llevar solo esta compleja investigación, por lo que volverá a reunirse con una antigua compañera, Rebecca Hawke.
Los detectives se enfrentan a un asesino distinto, frío y calculador, que no duda en jugar con ellos, podéis ver una muestra de como es en la sinopsis.
Así, se inicia una búsqueda contrarreloj, donde este asesino serial, parece ir siempre por delante en la investigación.

Hay varias cosas que llaman la atención en esta obra.

La trama, cuyos pilares se encuentran en la Divina Comedia de Dante y en los siete pecados capitales, se asemeja bastante a la película de culto de 1995, de David Fincher, Seven; con esto no estoy diciendo que sea igual, ni que sea bueno o malo, pero sí, que el lector que la haya visto, vagará hacia sus escenas sin remedio.

También destaca el simbolismo oculto, las alegorías, que vamos encontrando.
El frío, el mal tiempo, es un elemento constante que persigue a los personajes a lo largo de la novela, y también podría añadir la oscuridad, ya que muchas escenas ocurren siendo de noche.

El descenso, el título elegido, quizás podría aventurar lo que le espera al protagonista, un descenso al infierno, al igual que lo hiciera Dante en su obra más conocida.


La Portada del libro también es para analizar.
En ella vemos a un hombre caminando y tras él podemos ver una ilustración del ya mencionado Infierno de Dante, también apreciamos en el lado izquierdo una iglesia.
Esos mismos elementos, curiosamente, también son visibles en una imagen que habréis visto en muchas ocasiones, el icónico cuadro de Domenico di Michelino, pintado en 1465 y que se encuentra en la Catedral de Florencia.
Pero todo lo mencionado hasta ahora, tan solo son conjeturas mías.

La trama cumple con el primer mandamiento de un thriller sangriento, atrapar y entretener. Cuenta varios giros argumentales muy bien aprovechados, que sumergirán al lector en un relato que mantiene el ritmo.
Su prosa es muy descriptiva y nos transporta con facilidad a los escenarios y por supuesto será un elemento fijo en la narración, que nos acompañará hasta el final de esta novela con clara huella anglosajona.

Y he dejado para el final lo que menos me ha gustado.

El libro no es extenso, se lee bastante bien, de forma ágil y no se hace pesado en ningún momento, pero el final me ha parecido demasiado precipitado.
Me hubiese gustado encontrar algún asesinato más, más desarrollo en la investigación lo que se vería reflejado en un incremento de páginas, porque lo cierto, es que la historia sabe a poco.
La sinopsis elegida, para mí es un fallo.
Según mi criterio debe ajustarse a unos parámetros.
Reflejar de forma muy breve los puntos generales de la obra, como si fuese un esquema, con el fin de seducir al lector, acercarle de forma concisa al contenido, por lo que creo que centrarse en poner la descripción del asesino no incita al lector a leer la obra. No refleja de forma clara lo que nos encontraremos, es demasiado fría y lo cierto es que aporta muy poco.